La compensación de carbono – como compensar la huella de carbono

La compensación de carbono – como compensar la huella de carbono

Los expertos señalan que, si no se compensan las emisiones de carbono ahora, dentro de 11 años será muy tarde para el planeta.

Es por ello que, más personas que se preocupan por el medio ambiente, observan que hacer un viaje en avión no es la opción más saludable para el planeta.

Sin embargo, algunos no pueden evitarlo. Así que, consideran seriamente las oportunidades de compensar su huella de carbono al usar aviones. Pero ¿se lo puede compensar por completo?

Qué es la compensación de carbono

La huella de carbono es un término que identifica el impacto ambiental que genera el ser humano con sus prácticas y hábitos, uno de los cuales es volar. ¿Por qué? Porque irremediablemente, los aviones producen CO2 con cada viaje que realizan y, aunado a otras emisiones -como N3 y el vapor de agua- contribuyen significativamente al aumento del Gas de Efecto Invernadero.

Esto quiere decir que cada vez que se realiza un vuelo en avión se está contribuyendo a la contaminación de la atmósfera y al sobrecalentamiento del planeta, lo que genera lluvias indeseadas o veranos más intensos.

Las aerolíneas lo saben y gracias a los señalamientos internacionales de organismos preocupados por el medio ambiente –como el protocolo de Kioto-, se han propuesto diferentes estrategias para mejorar sus operaciones realizando sustituciones importantes en sus materias primas y en los servicios que ofrecen.

Así como, aplicar las 3R: reducir la cantidad de emisiones de CO2, reciclar los desechos generados por su personal y por los pasajeros, así como reutilizar los uniformes y forros de asientos dentro de sus propias instalaciones y flota de aviones.

Además de ello, ofrecen al público en general, si lo desean, compensar su huella de carbono mediante invertir de forma voluntaria una cantidad económica de dinero en proyectos que compensen las toneladas de CO2 que generan sus viajes.

Algunos de tales proyectos están relacionados con la reforestación, la compra de certificados de reducción de emisiones, la adquisición de boletos en formato digital, entre otros.

También es posible evitar la emisión de carbono usando un plan de ahorro energético que sustituya el uso de energía fósil -como el queroseno-por fuentes de energías limpias, se puede realizar acciones de tratamiento de residuos o aquellas que logren impedir la deforestación.

Qué es la emisión de carbono con un vuelo en América Latina

Las aerolíneas son las responsables solo de un 2% a un 3% de toda la contaminación anual. Tanto si se vuela en América Latina como en cualquier otra parte del planeta, las emisiones de gases de efecto invernadero van en aumento.

Muy conscientes de ello, estas compañías han adoptado medidas prácticas significativas para reducir la contaminación del planeta.

Entre ellas se destacan:

  • Aviones más modernos: que generan menos ruido y resisten mejor la aerodinámica; por ende, mejoran su desempeño al consumir menos combustible.
  • Uso de Biocombustible en sustitución del queroseno: tanto para su flota de aviones como para los vehículos en tierra.
  • Vuelos a menor altitud: los vuelos que se realizan en la estratósfera generan mayor contaminación que los vuelos a baja altitud.
  • Mayor cantidad de vuelos en horas diurnas: las estelas de nubes que se observan detrás de los aviones son cúmulos artificiales del vapor de agua que genera la aeronave.

Dichas estelas pueden desaparecer en pocos minutos cuando se trata de un vuelo diurno, pero cuando el vuelo se realiza por las noches, estos cúmulos se mantienen en la atmósfera creando nubes y precipitando lluvias artificiales que elevan el efecto invernadero.

  • Mejoras en la planificación de vuelos: lo que garantiza vuelos más directos en menos tiempo y una disminución del tráfico aéreo.
  • Optimización en las prácticas operacionales: que mejoran tanto la altitud como la velocidad en las diferentes etapas del vuelo, eficiencia en despegues y en los aterrizajes, uso de pasajes digitales, pagos en línea, etc.

Qué factores influyen la emisión – por ejemplo, el tipo de avión, la altitud durante el vuelo, vuelo directo o con un trasbordo

Las emisiones de carbono que generan los vuelos en aviones comerciales se calculan en toneladas métricas por kilómetro-pasajero. Sin embargo, dicho cálculo varía considerablemente de acuerdo con diversos factores.

Entre ellos están:

  • El tamaño de la aeronave: aviones más grandes requieren de mayor combustible para levantar vuelo y trasladarse a su destino, lo que significa que generará mayor cantidad de dióxido de carbono que un avión de menor tamaño.

Sin embargo, aviones más pequeños realizan mayor cantidad de vuelos cortos a distancias más cercanas, así que, aunque proporcionalmente emanen menos CO2 que un avión de mayor tamaño, realizan vuelos más frecuentes.

  • El número de pasajeros que trasporta: la demanda de vuelos económicos ha hecho muy atractivo para el público en general el trasladarse en avión para visitar a familiares, hacer turismo o por razones laborales.

Aunque un avión usará la misma cantidad de combustible al despegar con o sin la cabina de pasajeros llena, lo cierto es que lo económico que resulta hoy volar está generando un tráfico aéreo más abundante.

  • La altitud en la que se realiza el vuelo: la altitud que alcanza una aeronave en su vuelo incide mucho en la elevación o no de los gases de efecto invernadero, así que, a mayor altitud aumenta la temperatura.

Además de requerir mayor cantidad de combustible para elevarse, cuando los aviones realizan sus trayectorias más cerca de la estratósfera, el vapor de agua que dejan tras de sí se condensa gracias a las bajas temperaturas y se convierten en nubes artificiales que provocan lluvias.

Un avión que vuele a menor altitud, aunque deja escapar vapor de agua, las altas temperaturas lo evaporan impidiendo que queden estelas en el cielo atrapadas en el invernadero.

  • La distancia que recorrerá dicho avión a su destino final: se ha calculado que un avión que realiza un viaje de menos de 463Km de distancia genera 259e de monóxido de carbono por cada kilometro que viaja cada pasajero.

Si dicho vuelo fuera de larga distancia –más de 463Km- la emisión de carbono por pasajero por kilómetro recorrido aumenta a 178e. Y si se trata de un vuelo internacional serían 114e emisiones de CO2 km/pasajero.

Lo curioso es que estos datos son muy similares a las generadas por un vehículo en tierra con capacidad para 4 asientos, pero que transporta un solo pasajero.

Qué maneras hay para compensar el carbono (y cuál es el mejor)

Existen muchas maneras de compensar la huella de carbono. Una de las principales consiste en determinar si es necesariamente obligatorio realizar el viaje en avión. Es decir, si existen otras alternativas de transporte más amigables con el ambiente –como el tren- puedes pensar en la posibilidad de realizar tu viaje usando otro medio de trasporte.

La siguiente opción es hacer que el viaje sea carbono neutral, es decir, si irremediablemente debes trasladarte en avión y sabes que esto generará un impacto negativo en el ambiente, busca maneras prácticas de compensarlo.

Por ejemplo, procura elegir una aerolínea que genere lo menos posible de emisiones de carbono. O quizás que ofrezca inversiones en proyectos de energías renovables como los parques que producen energía eólica o energía solar, así como proyectos donde se le dé prioridad a la destrucción de metano en vertederos, la eliminación de contaminantes industriales o subproductos agrícolas y los proyectos forestales.

Muchas de estas aerolíneas realizan enlaces con organizaciones medioambientales en las que el usuario puede invertir en línea módicas sumas de dinero o las equivalentes a su huella de carbono aún antes de realizar su viaje.

Con un proyecto privado o directo con la aerolínea

Cada pasajero informado y consciente de su responsabilidad con el ambiente puede decidir si su aportación será; a través, de la aerolínea o directamente con algún proyecto privado.

Existe un mercado voluntario de Carbono en el que cada individuo u organización puede participar de forma consciente e intencional para compensar sus emisiones al participar en proyectos limpios que se están desarrollando en los países en desarrollo.

¿Qué es verdad de la frase ´carbón neutral´ o ‘cero carbono’

Una de las acciones que se acordaron en el protocolo de Kioto está relacionada con la compensación de Cero CO2. Dicha política implica dos verdades fundamentales:

  • Los gases de efecto invernadero representan un problema que afecta a toda la humanidad, independientemente de en qué país o nación se genere o contrarreste la contaminación.
  • En segundo lugar, es imperante que los países industrializados reduzcan sus emisiones de dióxido de carbono. Y por otro lado, los países que están en vías de desarrollo asuman un modelo limpio dentro de la huella verde del planeta, beneficiándose de la transferencia de tecnología y recursos.

Sin embargo, dado que existen intereses económicos muy poderosos, dicha aplicación resulta muy difícil. De allí que, las acciones de compensación puedan equilibrar la balanza con la naturaleza.

Estos proyectos son aplicados en países en vías de desarrollo donde, además de disminuir la contaminación por gases de efecto invernadero también contribuyen a mitigar la pobreza.

La próxima vez que planifique su viaje, tome en cuenta sus repercusiones en el planeta e incluya en sus planes acciones que logren compensar su huella de carbono.

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